Manu Cordova colabora con Barrabes realizando un estudio detallado del nuevo modelo de GRI GRI.
Podeis consultarlo en http://www.barrabes.com/revista/test-de-material/2-6924/fondo-asegurador-grigri2-petzl.html
viernes, 11 de febrero de 2011
martes, 1 de febrero de 2011
Planificación de una actividad: cuestiones tácticas
A la hora de prepararnos para una determinada actividad de montaña, solemos centrarnos, fundamentalmente, en el entrenamiento físico, también acostumbramos a valorar si nuestra capacidad técnica está a la altura o no, luego, buscamos toda la información posible en libros, paginas web, blogs, etc, sobre horarios, material necesario, aproximación y descenso…
Todo esto es razonable, pero existen ciertos aspectos que tendemos a infravalorar o incluso olvidar en este proceso de planificación previa.
Vamos a englobar todas estas cuestiones bajo el epígrafe de “cuestiones tácticas” e intentaremos ir profundizando sobre ellas en futuros escritos.
Probablemente porque en la mayoría de los deportes de montaña no existe competición es la razón por la que muchos deportistas no están suficientemente sensibilizados con estas cuestiones.
Debemos pensar que muchas veces en la montaña nos estamos jugando algo más trascendente que una mera clasificación competitiva, y por ello asuntos como la alimentación e hidratación, la búsqueda de la máxima ligereza, el ajustarnos a unos determinados horarios, la elección de nuestros compañeros, etc., pueden ser muy importantes.
Los deportes de montaña son muy diversos y diferentes entre sí, por ello algunas cuestiones serán más trascendentes en algunas actividades que en otras, pero dentro de todas estas “cuestiones tácticas” existen algunas que son de gran importancia en prácticamente cualquier actividad de montaña:
-Alimentación e hidratación
-Búsqueda de la máxima ligereza
Estos factores son importantes para senderismo, alpinismo, escalada de pared, escalada deportiva, escalada en hielo, carreras de orientación, espeleología, esquí de montaña, bicicleta de montaña…
Precisamente en estas dos últimas disciplinas ( esquí y bici ) y precisamente por estar más próximos a la competición, existe una mayor información y cultura respecto a la importancia de la alimentación y una sensibilización con la ligereza que roza, en algunos casos, lo patológico.
La alimentación del deportista es una de las grandes asignaturas pendientes entre los practicantes de deportes de montaña, y en la práctica ésta suele ser nefasta durante las actividades, con una total confusión sobre el tipo de alimento y la frecuencia con que debemos consumirlo.
Respecto a la ligereza, no debemos de olvidar, que algo común a todas las actividades desarrolladas en la montaña es el hecho de tener que salvar desniveles, y es aquí donde la fuerza de la gravedad penalizará a los que descuiden la selección del equipo con el que cargan.
Tanto en una mera caminata como en la escalada más extrema el llevar el equipo más ligero posible aumentará nuestras posibilidades de disfrute y de éxito.
En próximos escritos profundizaremos en estos temas de la manera más práctica y amena posible.
Juan Goyanes. Técnico deportivo. Instructor EEAM, EGAM.
miércoles, 12 de enero de 2011
RESCATE EN CUERDA TOMO II
RESCATE EN CUERDA TOMO II
En este nuevo capítulo sobre métodos de rescate en cuerda vamos a partir de la premisa de que la cuerda está anclada mediante un nudo no desembragable, es decir mediante un sistema de anclaje convencional, realizado con un nudo de ocho de doble gaza o un nudo de nueve, entre otras muchas posibilidades, pero siempre instalando una cabecera o sistema de anclaje de seguridad (S.A.S.) con mínimo de dos puntos independientes.
Una vez que tenemos el supuesto de que la persona está herida en la cuerda y no puede continuar con su progresión debemos iniciar lo más rápidamente las maniobras para su evacuación. Primero debemos evaluar la situación ante la que nos encontramos ¿está colgado de una cuerda simple o está anclado también a una línea de vida o cuerda de seguridad? Esto es importante, pues esta opción de que haya una única cuerda o tengamos dos puede sernos de gran ayuda o complicarnos la maniobra de evacuación.
2º supuesto
EL HERIDO SE ENCUENTRA DESCENDIENDO POR UNA CUERDA SIMPLE Y ANCLADO MEDIANTE UN ANTICAÍDAS A UNA CUERDA DE SEGURIDAD O DE VIDA Y NOSOTROS NOS ENCONTRAMOS DEBAJO
Esta opción es prácticamente igual a la anterior, por lo tanto ascendemos hasta el herido, nos anclamos a él, bloqueamos su descendedor, e miramos si su anticaídas se encuentra en tensión, si podemos liberar su anticaídas lo liberamos, pero si por la tensión es imposible liberarlo cortaremos el disipador de energía que conecta el anticaídas con el arnés y seguidamente nos liberamos de nuestros bloqueadores, desbloqueamos el descendedor y descendemos.


En el próximo capítulo abordaremos el rescate desde la cabecera de una víctima colgada y su evacuación hacia abajo.
Antonio M. López Sal
Técnico de la E.E.E.
Técnico de la E.G.E.
Coordinador del Grupo de Espeleosocorro Gallego
En este nuevo capítulo sobre métodos de rescate en cuerda vamos a partir de la premisa de que la cuerda está anclada mediante un nudo no desembragable, es decir mediante un sistema de anclaje convencional, realizado con un nudo de ocho de doble gaza o un nudo de nueve, entre otras muchas posibilidades, pero siempre instalando una cabecera o sistema de anclaje de seguridad (S.A.S.) con mínimo de dos puntos independientes.
En este capítulo explicaremos como realizar la evacuación de una persona herida o inconsciente que se encuentra suspendida de la cuerda, y la evacuación la realizaremos en sentido escendente.
Una vez que tenemos el supuesto de que la persona está herida en la cuerda y no puede continuar con su progresión debemos iniciar lo más rápidamente las maniobras para su evacuación. Primero debemos evaluar la situación ante la que nos encontramos ¿está colgado de una cuerda simple o está anclado también a una línea de vida o cuerda de seguridad? Esto es importante, pues esta opción de que haya una única cuerda o tengamos dos puede sernos de gran ayuda o complicarnos la maniobra de evacuación.
¿La persona accidentada estaba ascendiendo por la cuerda o descendiendo? Esta observación es de vital importancia, pues dependiendo del tipo de acción que realice la maniobra de rescate variará considerablemente y por último ¿dónde nos encontramos nosotros? Esta tercera observación nos condicionará por completo el sistema de evacuación que vamos a utilizar dependiendo de si nos encontramos en la cabecera de la instalación o en la parte inferior, es decir si nos encontramos por encima o por debajo del herido.
Una vez que hemos visto las diferentes variables que podemos encontrarnos, ahora vamos a conjugar las diferentes opciones y explicar las opciones para rescatar a la persona herida.
1º supuesto
EL HERIDO SE ENCUENTRA DESCENDIENDO POR UNA CUERDA SIMPLE Y NOSOTROS ESTAMOS ABAJO
Esta primera opción es la más sencilla de todas con las que nos podemos encontrar, la maniobra a realizar es la siguiente, ascendemos hasta el usando bloqueadores (tipo puño, basic, croll, etc…), una vez que llegamos a su altura nos anclamos al herido mediante el uso de un cabo de anclaje corto, para quedar lo más próximo posible al herido, bloqueamos su descendedor (I´D, stop, etc…) y seguidamente liberamos nuestros bloqueadores hasta quedar suspendidos del herido por nuestro cabo de anclaje, seguidamente desbloqueamos su descendedor y descendemos suavemente manejando nosotros su descendedor.
2º supuesto
EL HERIDO SE ENCUENTRA DESCENDIENDO POR UNA CUERDA SIMPLE Y ANCLADO MEDIANTE UN ANTICAÍDAS A UNA CUERDA DE SEGURIDAD O DE VIDA Y NOSOTROS NOS ENCONTRAMOS DEBAJO
Esta opción es prácticamente igual a la anterior, por lo tanto ascendemos hasta el herido, nos anclamos a él, bloqueamos su descendedor, e miramos si su anticaídas se encuentra en tensión, si podemos liberar su anticaídas lo liberamos, pero si por la tensión es imposible liberarlo cortaremos el disipador de energía que conecta el anticaídas con el arnés y seguidamente nos liberamos de nuestros bloqueadores, desbloqueamos el descendedor y descendemos.
Es de vital importancia el no perder tiempo intentando liberar el anticaídas, si no somos capaces de liberarlo en el primer intento lo más rápido y práctico es cortar la disipadora y descender con la persona herida.
3º supuesto
EL HERIDO SE ENCUENTRA ASCENDIENDO POR UNA CUERDA SIMPLE Y NOSOTROS NOS ENCONTRAMOS DEBAJO
La maniobra de liberar a una persona que se encuentra ascendiendo para descenderla es la más complicada y compleja de todas, por la tanto únicamente la realizaremos cuando sea la única opción de rescate posible o cuando el realizar la maniobra de rescate desde arriba nos implique una gran pérdida de tiempo.
Además en esta maniobra pueden dársenos dos variables, la primera variable y que nos facilitará enormemente el rescate es que la persona estuviese ascendiendo con un sistema mixto, es decir combinando un bloqueador en la parte superior (tipo puño o basic) con la utilización de un descendedor autoblocante (tipo I´D, o incluso el grigri o el cinch), si realmente está utilizando este sistema de ascenso, nos facilita bastante el rescate, pues la maniobra es muy parecida a las anteriores.
Ascenderemos por la cuerda con nuestros bloqueadores hasta llegar al herido una vez que estemos cerca de él nos anclaremos con nuestro cabo de anclaje corto y bloquearemos su descendedor, liberaremos el pie del herido que esté en el pedal del bloqueador y seguidamente intentaremos liberar el bloqueador del herido si está sin tensión, si está con tensión cortamos el cabo que une el bloqueador con el arnés, seguidamente nos liberamos de nuestros bloqueadores y descendemos manejando el descendedor del herido.
Cuando una persona se encuentra ascendiendo por cuerda no suele utilizar el anticaídas, por eso no hemos tratado este tipo de rescate, pero si existiera la instalación de una línea de vida o cuerda de seguridad y ésta se encontrara libre, utilizaríamos esta para progresar (ascender) hasta la altura del herido mediante un sistema combinado de bloqueador y descendedor autoblocante si no es mucha la altura que tenemos que superar, nos anclaríamos a él mediante nuestro cabo de anclaje, bloqueamos nuestr0 descendedor, liberamos nuestro bloqueador y cortamos la cuerda de la que se encuentra suspendido el herido justo por encima del bloqueador del herido, quedando ahora el herido colgado de nosotros, seguidamente desbloqueamos nuestro descendedor y descendemos.
La gran dificultad surge cuando la persona herida está ascendiendo por cuerda usando dos bloqueadores. Si nos encontramos ante este caso utilizaremos un método de autorrescate, el más rápido, fácil y seguro es el denominado método del contrapeso, y es el que describimos a continuación:


En el próximo capítulo abordaremos el rescate desde la cabecera de una víctima colgada y su evacuación hacia abajo.
Antonio M. López Sal
Técnico de la E.E.E.
Técnico de la E.G.E.
Coordinador del Grupo de Espeleosocorro Gallego
martes, 4 de enero de 2011
¡¡Noticia!!
Ya están listas las conclusiones del I Congreso de Seguridad en Montaña celebrado en Zaragoza en el mes de noviembre del pasado año.
Os dejo el interesante enlace:
http://www.seguridadenmontaña.com/documentos/conclusiones_generales.pdf
Un saludo.
Os dejo el interesante enlace:
http://www.seguridadenmontaña.com/documentos/conclusiones_generales.pdf
Un saludo.
lunes, 20 de diciembre de 2010
ESTUDIO DE MATERIAL: NUEVO GRIGRI 2
Este pasado fin de semana hemos realizado la primera prueba sobre el terreno de un aparato que llevabamos mucho tiempo esperando y que llegará a las tiendas a finales del mes de enero: el GRI GRI 2 de la casa francesa PETZL.
El aparato de aseguramiento deportivo para escalada más empleado, digamos que se había quedado obsoleto, sobre todo desde la aparición de las cuerdas de escalada "ligeras" de menos diámetro, lo que lo habían relegado un plano un poco secundario para el trabajo con este tipo de cuerdas de menos de 9 mm frente a aparatos como el cinch o el sum.
Intentaremos poner videos de las demostraciones en poco tiempo...
Pero parece que el trabajo ha dado sus frutos.




Por el resto el funcionamiento es exactamente igual al funcionamiento del antiguo GRIGRI.
Con respecto a la construcción mencionar que la leva bloqueadora en el antiguo GRIGRI es simétrica, mientras que en el nuevo GRIGRI 2 dicha leva es de construcción asimétrica.
Antonio M. López Sal (Técnico deportivo, EEE, EGE)
Alejandro López Sánchez (Técnico EGAM)
El aparato de aseguramiento deportivo para escalada más empleado, digamos que se había quedado obsoleto, sobre todo desde la aparición de las cuerdas de escalada "ligeras" de menos diámetro, lo que lo habían relegado un plano un poco secundario para el trabajo con este tipo de cuerdas de menos de 9 mm frente a aparatos como el cinch o el sum.
Intentaremos poner videos de las demostraciones en poco tiempo...
Pero parece que el trabajo ha dado sus frutos.
A primera vista lo que más nos llama la atención del nuevo GRIGRI 2 es su menor tamaño, un 25% menor que el anterior GRIGRI, también es reseñable su menor peso alrededor de un 20% más ligero, el antiguo GRIGRI pesaba en torno a los 235 gr frente a los 185 gr del nuevo GRIGRI 2.
Pero sin lugar a dudas lo más reseñable del nuevo GRIGRI es el rango de diámetros de cuerda en los que puede desenvolverse, que es muchísimo más amplio que en el antiguo. Como sabemos el antiguo GRIGRI venía para un rango de cuerda de entre 10 y 11 mm, aunque la mayoría de los usuarios lo estábamos usando con rangos menores, con el consiguiente riesgo en casos de caída de deslizamiento de la cuerda.
Hemos realizado pruebas de aseguramiento con diversos rangos de cuerdas, nuevas, usadas, entre 7mm y 12mm y, francamente, funciona en todas (con las salvedades propias de cada una, como veremos con los rangos menores de 8,6).
Incluso para rappelar con cuerda semiestática, como vemos en las fotos, ofrece cierta comodidad, pues la palanca de control de descenso es mucho más "rigida" y da más seguridad que la del modelo anterior, debido a su mayor robustez.
Con cuerdas semiestáticas, o dinámicas de más de 10,2 mm funciona como el anterior, aunque la entrada de la cuerda, debido al diseño más asimetrico de la leva, es más cómodo.
El nuevo GRIGRI 2 tiene un rango de funcionamiento más amplio que abarca desde los 8,9mm hasta los 11mm, cabe destacar que en el aparato se matizan tres rangos de funcionamiento. El primero desde 8,9mm hasta 9,4mm, un segundo rango de funcionamiento desde 9,4mm hasta 10,3mm el cual aconsejan desde la casa como el rango ideal de funcionamiento del aparato y tercer rango de funcionamiento desde 10,3mm hasta 11mm.
Cabe mencionar que hemos realizado pruebas con el antiguo GRIGRI y con el nuevo GRIGRI 2 con cuerda de 7mm, y en el antiguo GRIGRI la cuerda desliza libremente, mientras que en el nuevo GRIGRI 2 a pesar de que el test realizado está muy por debajo de su rango de funcionamiento bloquea perfectamente la cuerda dejando únicamente deslizarla unos 5 cm.
Por el resto el funcionamiento es exactamente igual al funcionamiento del antiguo GRIGRI.
Con respecto a la construcción mencionar que la leva bloqueadora en el antiguo GRIGRI es simétrica, mientras que en el nuevo GRIGRI 2 dicha leva es de construcción asimétrica.
También varía el ojal de entrada del mosquetón que pasa a ser un poco más ovalado y facilita la agilidad a la hora de asegurar y de introducir mosquetones de pera anchos.
Un aparato llamado a cubrir la laguna de PETZL en cuerdas de rango deportivo de 8,5 a 10 mm (repetimos, con salvedades: cuerdas mojadas, dryline, nuevas... que pueden deslizar...) pero que parece más robusto a pesar de ser más ligero y cuya construcción agiliza las maniobras y dota de mayor seguridad y respuesta a la frenada.
Desde nuestro punto de vista, quizá, el único fallo, es la forma de bloqueo de la cuerda ante subitos tirones, que nos siguen obligando a la tan "erronea" maniobra de pulsar la leva y "dar cuerda", lo que se evitaría con un modelo tipo cinch, donde la colocación vertical de la cuerda por dentro del aparato facilitaria la labor del asegurador, evitando el bucle del GRIGRI, pero claro, este aparato es un grigri y el cinch es un cinch y cada cual es cada cual.
Nota 9/10.
Antonio M. López Sal (Técnico deportivo, EEE, EGE)
Alejandro López Sánchez (Técnico EGAM)
viernes, 26 de noviembre de 2010
RESCATE EN CUERDA TOMO 1
MÉTODOS DE RESCATE EN CUERDA (1ª parte)
Iniciamos una serie de artículos sobre un tema, que según nuestro criterio es de vital importancia, y que es el tema del rescate en cuerda. Cómo me dijo hace ya bastantes años un Instructor de rescate, el mejor rescate es aquel que no se llega nunca realizar porque han funcionado perfectamente los sistemas de prevención, por lo tanto creo que la primera parte de esta serie de artículos debe basarse en la prevención, entendiendo como tal, la equipación de una instalación segura, polivalente y sobre todo que nos permita una rápida evacuación de la persona que se encuentra herida o bloqueada en la cuerda.
Prevención
En esta primera parte vamos a tratar el tema de la prevención, y lo vamos a dirigir fundamentalmente al tema del trabajo en altura.
En primer lugar, la cabecera o sistema de anclaje de seguridad (SAS) debe de ser seguro y realizarse en un lugar cómodo y que aguante las cargas a las que lo vamos a someter. Una vez que tenemos el sitio elegido es importante realizar una correcta distribución de la carga para ello utilizaremos siempre como mínimo SAS formados por dos puntos independientes, pero lo ideal, son los SAS formados por tres puntos independientes, puesto que así podremos realizar una triangulación, con lo que conseguiremos una perfecta repartición de las cargas, soportando cada anclaje un 33% de la carga total, y en caso de rotura de un anclaje los otros dos absorben a partes iguales la carga que anteriormente soportaba el anterior anclaje. Además también es importante reseñar que las triangulaciones son cabeceras direccionables, por lo que siempre van a trabajar correctamente independientemente de la dirección de la carga.
Una vez que tenemos realizada la instalación del SAS mediante una triangulación, lo ideal sería contar con una placa multianclaje, que nos facilitará el tener varios puntos de anclaje en el caso de tener que realizar cualquier tipo de maniobra, bien sea de rescate, o cualquier otra maniobra secundaria.
Por último nos queda el realizar el anclaje de la cuerda a la placa multianclaje, dependiendo del lugar en el que estemos trabajando el sistema de anclaje variará.
Si trabajamos en una fachada, lo primero es calcular la altura que tenemos desde la zona donde vamos a emplazar los anclajes hasta el suelo firme, y una vez calculado dimensionaremos los metros de cuerda, que siempre serán el doble de la distancia entre el anclaje y el suelo firme, y así podremos realizar una cabecera desembragable, para ello el anclaje lo realizaremos con un nudo dinámico bloqueado o utilizaremos un descendedor-bloqueador autofrenante como puede ser el I´D de Petzl, pudiendo evacuar al compañero desde la cabecera rápidamente en caso de un percance o accidente.
Si el trabajo se realiza en un pozo en el que la evacuación se realizará hacia la parte superior, haremos lo mismo que anteriormente, calculamos los metros que tenemos hasta la zona más profunda donde vayamos a realizar el trabajo, una vez calculado utilizaremos un 25% más de cuerda de la distancia de la cuerda y esta la anclaremos a una polea bloqueadora tipo protraxion o a un descendedor-bloqueador autofrenante (mejor esta segunda opción, pues es más polivalente), con lo cual tenemos realizada una pre-instalación para poder realizar un polipasto y evacuar al accidentado hacia el exterior o poder descenderlo para estabilizarlo y posteriormente evacuarlo.
Iniciamos una serie de artículos sobre un tema, que según nuestro criterio es de vital importancia, y que es el tema del rescate en cuerda. Cómo me dijo hace ya bastantes años un Instructor de rescate, el mejor rescate es aquel que no se llega nunca realizar porque han funcionado perfectamente los sistemas de prevención, por lo tanto creo que la primera parte de esta serie de artículos debe basarse en la prevención, entendiendo como tal, la equipación de una instalación segura, polivalente y sobre todo que nos permita una rápida evacuación de la persona que se encuentra herida o bloqueada en la cuerda.
Prevención
En esta primera parte vamos a tratar el tema de la prevención, y lo vamos a dirigir fundamentalmente al tema del trabajo en altura.
En primer lugar, la cabecera o sistema de anclaje de seguridad (SAS) debe de ser seguro y realizarse en un lugar cómodo y que aguante las cargas a las que lo vamos a someter. Una vez que tenemos el sitio elegido es importante realizar una correcta distribución de la carga para ello utilizaremos siempre como mínimo SAS formados por dos puntos independientes, pero lo ideal, son los SAS formados por tres puntos independientes, puesto que así podremos realizar una triangulación, con lo que conseguiremos una perfecta repartición de las cargas, soportando cada anclaje un 33% de la carga total, y en caso de rotura de un anclaje los otros dos absorben a partes iguales la carga que anteriormente soportaba el anterior anclaje. Además también es importante reseñar que las triangulaciones son cabeceras direccionables, por lo que siempre van a trabajar correctamente independientemente de la dirección de la carga.
Una vez que tenemos realizada la instalación del SAS mediante una triangulación, lo ideal sería contar con una placa multianclaje, que nos facilitará el tener varios puntos de anclaje en el caso de tener que realizar cualquier tipo de maniobra, bien sea de rescate, o cualquier otra maniobra secundaria.
Por último nos queda el realizar el anclaje de la cuerda a la placa multianclaje, dependiendo del lugar en el que estemos trabajando el sistema de anclaje variará.
Si trabajamos en una fachada, lo primero es calcular la altura que tenemos desde la zona donde vamos a emplazar los anclajes hasta el suelo firme, y una vez calculado dimensionaremos los metros de cuerda, que siempre serán el doble de la distancia entre el anclaje y el suelo firme, y así podremos realizar una cabecera desembragable, para ello el anclaje lo realizaremos con un nudo dinámico bloqueado o utilizaremos un descendedor-bloqueador autofrenante como puede ser el I´D de Petzl, pudiendo evacuar al compañero desde la cabecera rápidamente en caso de un percance o accidente.
Si el trabajo se realiza en un pozo en el que la evacuación se realizará hacia la parte superior, haremos lo mismo que anteriormente, calculamos los metros que tenemos hasta la zona más profunda donde vayamos a realizar el trabajo, una vez calculado utilizaremos un 25% más de cuerda de la distancia de la cuerda y esta la anclaremos a una polea bloqueadora tipo protraxion o a un descendedor-bloqueador autofrenante (mejor esta segunda opción, pues es más polivalente), con lo cual tenemos realizada una pre-instalación para poder realizar un polipasto y evacuar al accidentado hacia el exterior o poder descenderlo para estabilizarlo y posteriormente evacuarlo.
Estos sistemas lo que nos permiten es una evacuación rápida de una persona herida o accidentada, puesto que en caso de que una persona quede inconsciente colgada de una cuerda es de vital importancia la rápida evacuación de esta persona, pues su vida depende de la rápida evacuación de la cuerda, debido al síndrome del arnés.
En el próximo capítulo trataremos sobre los sistemas de evacuación en cuerda fija.
Antonio Manuel López Sal
Técnico de la EEE y de la EGE
En el próximo capítulo trataremos sobre los sistemas de evacuación en cuerda fija.
Antonio Manuel López Sal
Técnico de la EEE y de la EGE
martes, 16 de noviembre de 2010
I Congreso de Seguridad en Montaña




Los días 10, 11 y 12 de noviembre, la pasada semana, instructores de Campo IV nos desplazamos a Zaragoza para participar en el I Congreso de Seguridad en Montaña impartido en España. El congreso estaba dirigido tanto a profesionales del sector como a amateurs e intentó ofrecer, desde un amplio espectro de perspectivas, una panorámica sobre el estado de la seguridad en montaña y los medios y mecanismos que se emplean a día de hoy en Europa en la gestión del riesgo.
El Congreso, impartido por expertos militares, profesores, directivos, medicos y rescatadores, trató temas tan diversos como la gestión de la adversidad, la psicología en la seguridad, nivología y aludes, estaciones de esqui, responsabilidad de guias, sociedades, empresas, formación en especialidades de montaña, medicina de montaña, cobro de los rescates, etc...
Un gran congreso que abre muchas puertas y sobre todo, ha servido para aclarar y sacar ideas de un tema tan importante y tan de moda como es la seguridad en los deportes de montaña y al aire libre.
Mas info en www.seguridadenmontaña.com
Saludos.
Alejandro López
Tecnico EGAM
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